Tomando “choca”

LA INFLUENCIA DE LA MUJER PORTEÑA EN CHILE: 130 AÑOS DE HISTORIA.

Colabora: Nelson Valencia (Valparaíso, Chile) Sitio AgendaValpo.

8 de marzo, fecha histórica a nivel mundial. Todos las vías de comunicación enfocadas en contar un relato que usted de seguro ya habrá visto publicado innumerables veces.

Lo cierto es que, lamentablemente, debe llegar un 8 de marzo para que los medios dejen a un lado los repudiados femicidios (denunciados elocuentemente por la La Huacha Feminista desde 2013 a través de las Marchas del Silencio) y las frívolas reinas festivaleras que tanto rating les dan, para enfocarse en otro aspecto que también atañe al género en cuestión, y que es: recordar lo trascendental que ha sido la mujer en la evolución de nuestra sociedad. Valparaíso no es la excepción y sus 130 años de historia así lo confirman.

Siglo XIX en Valparaíso y el sistema económico imperante marchaba viento en popa gracias al entonces redituable salitre y se aprovechaba de las exiguas medidas de protección a los trabajadores (recién en 1931 el Congreso Nacional funda el Código del Trabajo) y de la rotunda deferencia a la inserción femenina en campo laboral. Hacia mediados de siglo la mujer constituía una fuerza de trabajo no menor en oficios como lavandería, sirvientas, costureras, etc. Precisamente las féminas del mundo textil de Valpo son las que marcan pauta en la historia de nuestro país ya que el 20 de noviembre de 1887 se funda la Sociedad de Obreras de Socorros Mutuos de Valparaíso creada por las costureras del taller de la Casa Gunter, presidida por la joven obrera Micaela Cáceres de Gamboa. La organización se basaba en sociedades de obreros ya existentes y, además prohibía tratar cuestiones religiosas en su grupo. El terror de la Iglesia Católica no se hizo esperar y con feroz desdén fundó la Sociedad Católica de Obreras. Acto seguido, un año después se funda la Liga de Obreras de Valparaíso y en 1890 la Sociedad de Socorros Mutuos Unión y Fraternidad de Obreras. En consecuencia, la Sociedad nacida de un grupo de costureras se transforma en piedra angular y ejemplo para la fundación de varias sociedades de la misma índole en distintas ciudades de Chile: Sociedad de socorros mutuos, 1887 en Santiago; Sociedad de Socorros Mutuos “Emancipación de la Mujer” , 1888 en Santiago; Sociedad Ilustración de la Mujer, 1889 en Concepción, entre otras. Todas estas instituciones confluían en sus motivaciones: acabar con la opresión masculina y el fanatismo religioso y establecer la importancia de la mujer en la sociedad.

Tiempo después comienza a inculcarse un pensamiento de denuncia por temáticas económicas y es así como nace en Valparaíso en 1903 la Federación Cosmopolita de Obreras en Resistencia integrada por costureras y obreras del calzado que abogaba por “la unión, el ahorro, el mejor y justo salario” y por “la emancipación y engrandecimiento de nuestro sexo”.

La prensa también se hizo parte de las discusiones realizadas en torno a las problemáticas de la mujer. El 10 de septiembre de 1905 la obrera tipógrafa Carmela Jeria funda en Valparaíso La Alborada, primer periódico de la prensa obrera chilena redactado por una mujer. Fue distribuido bimensualmente en las ciudades principales, con pocas omisiones, hasta que cesó de publicarse bruscamente en mayo de 1907. Su influencia dio pie a la creación de otras publicaciones de similares características como La Palanca en 1908 en Santiago.

A medida que pasaban los años la fuerza femenina cobraba más valor y trascendencia logrando importantes hitos como la visita de Belén de Sarraga en 1913, quien fuera recibida como verdadera estrella y ente de inspiración de talla mundial, o la inclusión de la mujer en el sufragio municipal gracias al decreto de 1926 que no fue puesto en marcha hasta 1935 cuando el presidente Arturo Alessandri dictó el decreto Nº 5357, que establecía que todas las mujeres mayores de 21 años que supieran leer y escribir, además de estar inscritas en los registros electorales, podrían ejercer su derecho a voto. También tuvieron la posibilidad de ser electas para ocupar los cargos de regidoras y alcaldesas. Para las históricas elecciones municipales del 7 de abril de aquel año la participación nacional de la mujer fue de un 20% del total del padrón de la época lo que equivalía a 76 mil mujeres. En Valparaíso Óscar Ruiz Tagle llegaba al sillón municipal gracias, en gran medida, al voto femenino. Es curioso que a pesar de la incisiva influencia del Puerto en la historia de inclusión femenina en nuestro país, no haya habido jamás una alcaldesa en la ciudad. Lo más cercano fue la participación de Marina Huerta que recién el 2016 fungió en tal cargo de manera provisoria entre el 25 de noviembre y el 6 de diciembre debido a la salida anticipada de Jorge Castro antes que asumiera Jorge Sharp.

Llega 1949 y la grandeza abraza majestuosamente al voto femenino al aprobarse la Ley 9.292 del año 1949 que declaraba el sufragio femenino irrestricto durante el gobierno del siempre controvertido Gabriel González Videla. Ley y acto que se manifestó por primera vez en 1952 con la elección de Carlos Ibáñez del Campo como nuevo presidente.

En cuanto a figuras femeninas porteñas, no nos quedamos atrás: Ernestina Pérez Barahona es una de nuestras grandes leyendas al ser la segunda mujer en titularse como médica en Chile (solo 7 días después de Eloísa Díaz) y realizar una serie de publicaciones insignes tales como: Compendio de Ginecología, La Higiene del Corset, Manual de la Enfermera en el Hogar, y el didáctico y hermoso folleto Manual de consejos higiénicos aplicados especialmente a la infancia.

La perenne Adriana Olguín de Baltra es otra de las connotadas nacida en cuna porteña. Fue la primera mujer chilena y sudamericana en tener un cargo estatal ministerial al ser elegida como ministra de justicia en el gobierno de González Videla y su gestión fue fundamental para decretar la Ley de Sufragio Femenino Irrestricto. Fue la única mujer miembro de número de la Academia de Ciencias Sociales, Políticas y Morales. Ejerció públicamente hasta el 2000.

En el ámbito artístico,Pascuala Ilabaca A. ha recorrido el mundo con su bello canto y encomiable talento dejando la impronta de Valparaíso en las tablas de cada festival al cual es invitada. En agosto de 2015 fue uno de los artistas del Puerto —junto con La Isla de la Fantasía y Lasmala Banda— invitados al festival Les Escales de la ciudad de Saint-Nazaire el cual, por primera vez, tenía como temática e inspiración central la ciudad de Valparaíso. Pascuala también ha producido seis discos, y en su recorrido ha vivido en India, realizado documentales sobre música chilena (como el hermoso registro Ecos de Carnaval) y participado en numerosas colaboraciones con artistas de la talla de Camila Moreno. Su instinto creativo parece no parar.

De manera más actual, tenemos al equipo de La Radioneta que con un esfuerzo descomunal pretende generar concientización desde la tribuna radial comunitaria que tan vapuleada se ha visto, sobre todo producto de la Ley N° 20.433, publicada el 4 de mayo de 2010 que no hace más que trabar su labor.

Desde el mundo literario, asoma la también encomiable figura actual de Gladys González Solis, joven profesora de castellano, doctora en filología hispánica de la Universidad de Valladolid, poeta, directora de la editorial Libros del Cardo y fundadora de la Feria del Libro Independiente de Valparaíso quien a su prominente curriculum suma ser una de las tres chilenas invitadas al AFEST 2017, encuentro de escritores latinoamericanos realizado en New York. Ha publicado libros como Gran Avenida, Calamina, Aire Quemado y Vidrio Molido en Chile, Argentina y México.

Así suman y siguen las figuras femeninas porteñas históricas que de una u otra forma han influenciado en nuestro país. Tal vez, y es muy probable que así sea, nos quedamos cortos en cuanto a nombres. Son incontables las mujeres que han aportado desde su anonimato ,por lo cual, desde esta tribuna, nuestras palabras de respeto y elogio también se dirigen hacia ellas. Ojalá, la puerta quede abierta para que todos los días del año se reconozcan sus méritos, su esfuerzo y su trascendencia, dejando de lado la superflua “cosificación” que han vivido últimamente y dedicándoles el espacio que tanto merecen. Que no se espere hasta un 8 de marzo para “celebrarlas”. Son factor fundamental en nuestra vida el cual ha sido vapuleado por el miedo de algunos ante su talento y por la mediocridad de otros que no tienen ni un ápice de sus capacidades.

Ni callada, ni ausente, sino que decidida en el presente.

 

 

 

 

 

rousseau

¿Y Rousseau…?      

Colabora: Carlos Gutiérrez (Venezuela)

“El hombre que más ha vivido no es el que suma mayor número de años, sino el que más ha sentido la vida.”

Jean-Jacques Rousseau a representado para la teoría política moderna una columna difícil de ocultar, los promotores de la revolución francesas esgrimían sus obras. Una de las más representativas  El Contrato Social (1762) sirvió como fundamento para la creación de la republicas constitucionalista de las que formamos parte. Sin embargo, ante el examen que exige la actual vigencia neoliberal a nivel mundial, que literalmente erosiona el estado-nación cabe la pregunta: ¿y que queda de Rousseau…?, ¿qué de su vasta obra podemos tomar para las situaciones cotidianas?, para resistir o para reflexionar en un mundo donde no se reflexiona. Repitiendo  la metáfora del su compatriota Gilles Deleuze, qué aspectos  de su filosofía podemos recoger para llegado el momento usarlos como “arma de protección”.

Cabría destacar que Rousseau  se encuentra en las antípodas con respecto a Hobbes, para quien el hombre es el lobo del hombre (homo homini lupus) y que lamentablemente es la idea que  rige en   mayor grado los paradigmas que estructuran  el extraño y contradictorio tema que es la naturaleza humana. En este sentido el hombre es un lobo en esa especie de hábitat en que se ha constituido el libre mercado, ese nuevo leviatán que rige y se filtra en nuestras prácticas de vida, vaciándonos  de   nuestras opciones sobre lo común.

No en vano el filósofo político Roberto Espósito ha definido a Hobbes como el fundador del paradigma de la inmunidad en la política. Es decir, la búsqueda de la  disolución de toda comunidad basada en el munus o dones otorgado mediante el contacto real y concreto de las emociones. Esta idea de Hobbes será el trampolín que catapultara el individualismo como único horizonte posible del humano, cuyo único vínculo con los otros humanos será por intermedio del miedo, o en el caso actual, de un espació inmune de contacto como lo son las redes sociales electrónicas  o el mercado.

Como bien escribió Rousseau  en su Discurso Sobre el Origen y los Fundamentos de la Desigualdad entre los Hombres (1754) ironizando sobre el hombre de Hobbes “(…) tras largas prosperidades, tras haber dilapidado grandes tesoros y desolado a cantidad de hombres. Mi héroe terminara degollando a todos, hasta que él sea el dueño del universo (…)” sombría imagen, sin embargo es el fin último de la teoría del hombre malo por naturaleza, que tanto se repite en nuestro tiempo, como diría Marx “porque saben lo que haces y aun así lo hacen”.

Rousseau en este sentido plantea una reflexión inicial desde otro punto o mejor dicho, una razón  entendida desde el corazón. Como el mismo Pascal decía: la reflexión divide, mientras el sentimiento une. Para Rousseau es la fragilidad humana la que devela  nuestra naturaleza, recordemos brevemente uno de los últimos fragmentos del Emilio, o de la Educación (1762)” la debilidad del hombre lo hace sociable; nuestras miserias comunes llevan a nuestros corazones a la humanidad (…) todos han nacido desnudos y pobres, todos sujetos a las miserias de la vida, a los disgustos, a los males, a las necesidades, a toda suerte de dolores; por último, todos están condenados a morir. He aquí lo verdaderamente propio del hombre. ” . No cabe duda que actualmente, la crisis humanitaria de los refugiados en Europa y la creciente desigualdad social torna necesario repensar esta frase como un fundamento de la comunidad que deseamos y la condición de humanidad que nos representa. Responder éticamente ante estos problemas debe ser nuestra meta.

Pero ¿cómo pensar éticamente en nuestro tiempo?, cómo sortear peligros como la hipocresía y el cinismo; de qué modo reconocer nuestra responsabilidad en una sociedad que precisamente nos deshabilita  de ella, no cabe duda que la peor expropiación de la que hemos sido víctimas es  precisamente la sensación de responsabilidad  ante la comunidad. Como bien repite Espósito sobre el munus, que es el elemento fundamental de la Communitas o “comunidad”: la sensación de carencia que  representa al otro en mí y la necesidad de saciarla, me lleva a comprometerme con él, a sentirme responsable de él, porque al mismo tiempo soy responsable de mí. En este  mismo sentido, en el  Emilio Rousseau repite: “cuando la fuerza de un alma expansiva me identifica con mi semejante, y yo me siento, por así decirlo, en él, es por no sufrir que no quiero que él sufra; me intereso en el por amor hacia mí, y la razón del precepto está en la naturaleza misma que me inspira el deseo de mi bienestar , en cualquier lugar en que sienta que existo” Rousseau nos recuerda el carácter individual de la ética , aunque la moral imponga valores y deberes temporales, como el valor de cambio y el deber de ver y callar en este caso. La existencia y la finitud humana se rebelaran para que nuestra fragilidad demande la reflexión ética.

Incluso la vida humana, partiendo de esta fragilidad, devela otro significado: el  vivir,- recalca el autor en el Emilio- “no es respirar es actuar; es hacer uso de nuestros órganos, de nuestros sentidos, de nuestras facultades, de todas las partes nuestras que nos dan sentido a nuestra existencia. El hombre que más ha vivido no es el que suma mayor número de años, sino el que más ha sentido la vida.”  Sentir la vida es adueñarnos de nuestra fragilidad y hacerla nuestra en conexión con los  otros, del mismo modo apropiarnos de la fragilidad de los otros y hacerla nuestra. En pocas palabras, comprometerse con el mundo y ejecutar radicalmente nuestra libertad.

 

 

MEMORIA img_1392DE LA CARNE (Novela)

Autor: Pablo Ayenao Lagos

Editorial Bogavantes

Tapa Blanda / 84 páginas

Un excelente libro, escrito con prolijidad y, se nota, con un inmenso cariño. Ayenao narra la historia de dos gemelos sometidos al rigor de su padre y a la violencia circundante de la niñez. Gracias a la habilidad literaria del autor, uno de los hermanos va entregando pequeños pero certeros destellos  de memoria, de soledad y
brutalidad.

.  Lo maravilloso de este libro, a nuestro humilde parecer, es la capacidad del escritor sureño para recoger la “memoria de la carne” y contarnos una historia de dolor infantil, de un modo tan bello y poético que el lector, seguro, querrá acceder al texto a sabiendas de que le espera un tránsito lleno de lacerante tristeza, pero también de fraternidad, amor y genuina dulzura.

De cómo termina la historia no lo sabemos, pero las primeras páginas son suficientes para alertar a nuestros lectores sobre la existencia de este libro publicado recién el 2015. No está demás felicitar el trabajo de los chicos y chicas de la editorial porteña Bogavantes.

Libroteka

Libroteka

 

 

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Etimolocus

Colabora: Carlos Gutiérrez ( Venezuela)

 Idiota.

Es común hoy en día escuchar en calles, palacios y hasta en conventos la palabra idiota, se le dispensa a diestra y siniestra; se le atribuye insensateces o locuras -y en el caso de ciertos reyes, taras genéticas- es incluso famosa en la pluma de escritores, Sartre la usa para su autobiografía, Camus y Sábato la desarrollan de forma poética en sus escrito, y hasta el Magnus Cervantes la usa para ridiculizar a su ya vilipendiado Quijote.

La palabra que con tanto recelo ha tomado la inspiración de occidente y según Foucault ha sido conquistada, con justa razón, por manicomios y psicoanalistas, tiene un origen un tanto más político. Se remonta a los antiguos griegos; que tenían la sana costumbre de considerar lo político, es decir lo propio de la Polis como centro y fin de todo su saber; costumbre que dos mil años de religión institucionalizada a aparentemente atrofiado.

Designaban ĨdioV (Ídios) : lo propio , lo individual , ideas cerradas sin apertura o discusión; que al conjugarse se convertía en  IdiotoiV (Idiotois), llamaban con este nombre a todo aquel que desistiera de discutir o hablar de lo público en la asamblea o en el ágora- mercado o área común de la cuidad- en contra posición a este existía el PolitoiV (Politois): literalmente el que participa de lo común y de su discusión o ciudadano.  No en vano Platón justifica la expulsión de los poetas de su cuidad perfecta por considerarlos IdiotoiV es decir imitadores de ideas, pues sus ideas no surgían propiamente de la dialéctica sino del “imperio de su ĨdioV”.

          El lector no debe caer en la rápida y perezosa opinión binaria de “bueno o malo”, ni la idea de Platón de expulsar a los poetas por su “idiotez” tuvo tanta acogida en el mundo heleno, tampoco entre las propias escuelas filosóficas fue la norma el participar en lo público, basta recordar a los cínicos por nombrar un ejemplo.

Lo que sí es seguro es que la teoría de lo político  en el pensamiento griego y  luego la teoría del derecho romano pondrán sobre su centro, oscilando de manera muy cercana estas dos categorías.

Actualmente donde la política parece oscilar más inclinada hacia la idiotez es decir, determinada por el beneficio de una clase o de algún eslogan, y donde lo común, a saber la formulación de dialogo y de “polémica”- palabra muy hermosa y que merece un artículo aparte- está totalmente  frenada, hace pensar que nuestro mundo terminara con lo común y se convertirá en el “imperio de la idiotez”.

 

 

 

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Divagaciones de Frida Pohl – Montt

Colabora: Jenniffer Piña (Venezuela)

“INQUIETUD

Si busco la paz
a mis inquietudes
y encuentro la calma
en mi pensamiento
brota de pronto de mi alma
el verso sediento
como una caricia que nace
y queda en suspenso.”
Frida Pohl-Montt

 

La divagación como hermenéutica del poeta. Como un soplo de viento que roza el rostro, que lo sentimos pero no hay razón que lo secunda. Es difícil hablar de un poeta, en este caso de una poetisa, y sobre todo establecer algún juicio de sus letras y mucho menos de su sentir. Divagaremos en la inquietud y quedaremos en suspenso, parafraseando a Frida Pohl-Montt en algunos de sus poemas.

Frida Pohl – Montt, haciendo tradición a la obtusa Historia Universal –y patriarcal-, donde las mujeres son del mundo “domestico” y “privado”. En este caso, la literatura, tampoco queda exenta de esos lastres. Muy poco o nada se sabe de su vida, como un olvido nostálgico del puerto en antaño. Sólo un pequeño libro, que lleva su nombre; es el testimonio de su presencia y de sus divagaciones.

Editado en 1970 por la Sociedad de Escritores de Valparaíso, del cual formada parte la poeta; y que dos de sus poemas fueron premiados por el Concurso Radio Agricultura de 1959. Son los escasos datos que el libro proporciona.

Un poemario de 20 poemas compone su obra Divagaciones. Una escritura simple, sin muchos complejos. Muestra a una desconocida poeta, al desnudo melancólico y sublime de su alma, de un sentir que la envolvía en cada prosa que escribe:

“No sé por qué mi alma añora la calma
Las horas felices, la infancia olvidada
y aquellos recuerdos que ya se esfumaron
igual que los días que otrora pasaron.”
(Fragmento extraído de “Añoranzas” en Divagaciones)

La nostalgia se expande en las constantes evocaciones a su puerto, y en el mar que haya refugio e inspiración para su vida idílica. El mar fue el único testigo, su consuelo ante el trágico presente. Representa su plenitud, y su disolución de cualquier infelicidad terrenal. No solo de divagaciones melancólicas muestra su poesía, le comparte unos versos a Valparaíso, al Pescador y a una Oración del Campesino; una cotidianidad propia de su época.

Una pequeña reliquia que se esconde en los espacio de la Libroteka, una memoria y un testimonio que sentía “las noches del puerto metida en la sangre”; y yo lo llevo aún más allá, que sentía su ser mujer a través de su puño y letra, con sus ansias de devenir en el mar, de transformar su alma en la serenidad. Una historia que no debe buscar olvidar, una historia que debe renacer y visibilizar. Una historia de mujer, que es la historia de muchas mujeres.

 

*Pohl-Montt, Frida. (1970). Divagaciones. Ediciones Océano: Valparaíso.

 

En esta sección Libroteka publicará textos breves que los lectores deseen compartir y que sean de su autoría. Los temas a tratar pueden versar sobre materias diversas: filosofía, política, cine, arte, humor, etc.
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